CARE Central Ashaninka del Río Ene

Nuestro Trabajo

Comprender, acompañar y orientar

Con los años, y sobre todo, a partir del 2005, la CARE comenzó a prepararse para guiar y acompañar a sus comunidades en una nueva época en la que los viejos problemas como las invasiones de tierra y la violencia, se unían a otros nuevos como los proyectos o mega-proyectos no consultados y la presión sobre los recursos. Los cambios se dan cada vez más rápido, y el pueblo y la cultura asháninka se adaptan y se transforman ante las nuevas necesidades, al mismo tiempo que combinan antiguas y nuevas aspiraciones.

En medio de todo esto, la CARE es consciente que debe estar preparada para ser la voz que transmite las múltiples voces de las comunidades y las familias asháninkas del Ene. La que respalda las aspiraciones de las comuneras y comuneros y permite que estas vayan haciéndose realidad. Para ello, claro está, el primer paso es que se respetan sus derechos, individuales y colectivos, y en consecuencia, es también el primer deber de la organización.

Como parte de ese compromiso, la CARE entendió que el desarrollo que todas las personas reclamamos es una palabra con distintas caras. Algunas de ellas con indudable potencial para mejorar la vida de la gente asháninka del Ene y otras bajo las cuales se cometen todo tipo de viejos y nuevos abusos. Por todo ello, conocer la opinión de las familias asháninkas del Ene sobre como desean vivir bien (kametsa asaiki) y como les gustaría construir su futuro era una necesidad imperante para una organización que no solo se conforma con ser la representante “legal”, sino que trabaja siempre con empeño para continuar siendo la voz “legítima” de sus comunidades y su eficaz aliado.