CARE Central Ashaninka del Río Ene

Día internacional de los pueblos indígenas: los retos que asumimos

9 de Agosto, 2017

Pese a los logros, los pueblos indígenas aún hacen frente a la exclusión, la marginación, la violencia, la pobreza, entre otros, que dificultan el acceso a sus derechos básicos.

De acuerdo a la base de datos del Ministerio de Cultura, en el Perú existen 55 distintos pueblos originarios, ubicados la mayoría en la selva del país y que comprenden 14 familias etnolingüísticas aproximadamente. La mayor concentración de estos grupos etnolingüísticos se encuentra en la selva central.

La selva central se caracteriza por tener diversos grupos étnicos, de los cuales el de mayor concentración es el grupo asháninka el cual está conformado, según el Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía 2007, por 88 703 habitantes, los cuales se encuentran distribuidos en 361 comunidades nativas reconocidas y 50 comunidades nativas no reconocidas. Pese a ello, muchos de estos pueblos sufren distintos problemas como desigualdad, marginalidad, exclusión socioeconómica y educacional por sus orígenes.

A pesar que se han creado nuevos marcos jurídicos internacionales y se han implementado diferentes normativas de integración (políticas educativas y sanitarias), aún sigue existiendo una gran brecha para defender los derechos de los pueblos indígenas, siendo la población más vulnerable y marginada. Y si bien la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) decidió en 1993 que el 9 de agosto se celebrara anualmente el Día Internacional de los Pueblos Indígenas para conmemorar las distintas comunidades nativas del mundo y concientizar a los países en la inclusión, el respeto y conservación de la cultura de nuestros pueblos ancestrales, nos preguntamos qué tan concientizada está nuestra población respecto a los derechos de los pueblos originarios.

Desde la Central Ashaninka del Río Ene – CARE, organización indígena comprometida con los derechos de los pueblos originarios, se viene trabajando para visibilizar la  problemática y las necesidades de los asháninkas de la Cuenca del Río Ene, debido a que esta población ha venido siendo violentada desde épocas remotas: 1600 aproximadamente con la evangelización de dominicos y franciscanos; luego en 1900, cuando fueron expropiados de sus tierras por la empresa inglesa Peruvian Corporation; para luego ser involucrados en la violencia desatada por los grupos subversivos de SL y MRTA y finalmente por los madereros y colonos que ingresan a sus territorios.

Dentro de los problemas de los asháninkas, identificados por la CARE se ve un bajo nivel de salud en lo niños, es así que para el 2015 se obtuvo un diagnóstico, el cual indica que cerca del 90% de la población infantil de la Cuenca del Ene se encuentra con desnutrición crónica y además no se cuenta con los suficientes establecimientos de salud ni el personal idóneo  para atender a la población. Además en el área educativa la realidad es muy similar, donde se tiene a más del 80% de la población estudiantil asháninka por debajo de los niveles establecidos para  comprensión lectora y matemáticas, materias esenciales para la comprensión de todas las demás áreas.

Siendo conscientes de esta realidad la Central Ashaninka del Río Ene empezó a entender que para tratar de crear mejoras en el pueblo asháninka de la Cuenca del Ene es importante apostar por una nueva forma de gobierno donde se busque la autonomía, la sostenibilidad y la interculturalidad, es por eso que se viene trabajando en el diseño de la propuesta del Distrito Intercultural Amazónico Río Ene (DIA – ENE). Siendo conscientes de la importancia de la opinión de las comunidades nativas para esta iniciativa, la Junta Directiva con parte del equipo técnico de la CARE se viene desplazando a las comunidades nativas de la Cuenca del Ene para presentar este nuevo tipo de gobernanza, la cual solo busca crear mejoras en la población asháninka del Río Ene.

De esta manera la CARE conmemora el día de los pueblos indígenas, yendo a cada comunidad nativa, informando y dando mejores alternativas para disminuir las brechas de pobreza y exclusión que tienen actualmente nuestros hermanos asháninkas de la Cuenca del Ene.