CARE Central Ashaninka del Río Ene

Crónica de la Recuperación del Territorio de Meantari

23 de Febrero, 2017

Antecedentes

En nuestra página reportamos sobre la C.N. Meantari, una comunidad que se vio obligado a fugar de su territorio ancestral, debido a la incursión de Sendero Luminoso en el año 1993. Desde entonces, los Asháninkas de Meantari se han refugiado en la C.N. San Ene, Yaviro, entre otros. Ocasionalmente regresaron a su territorio, en parte, para hacer chacras o para cazar. Sin embargo, era imposible volver asentarse en su territorio, debido a que sirve como zona de tránsito a terroristas de Sendero Luminoso, a madereros ilegales y a los “mochileros” hasta el día de hoy.

Hace algunos años atrás, los Asháninkas de Meantari decidieron retomar poco a poco su territorio. Es así que se volvieron a instalar en el lugar donde antiguamente se encontró su comuna, sembraron yuca, café y plátano. El territorio de Meantari es muy rico en recursos forestales, y los madereros no tardaron en amenazar e intimidar a los comuneros. Frente a las amenazas, la comunidad decidió acudir a CARE para pedir ayuda en su lucha para su reconocimiento formal como comunidad.

Durante este proceso, se realizó una primera visita a la comunidad de Meantari el día 25.01.17, junto a representantes de la Agencia Agraria de Junín y SERFOR; en el camino a Meantari encontramos plantaciones de coca y en el territorio de Meantari se encontró madera extraída ilegalmente y listo para su transporte, actividades realizadas por los colonos – invasores, pero no se encontró ninguna casa o vivienda de colonos, lo que evidencia que el área es usada por los diferentes grupos de invasores solo para el tráfico de madera ilegal.

Aproximadamente una semana después de haber efectuado la primera visita, unos 60 invasores aprox., fuertemente armados entraron al territorio de Meantari, amenazando de muerte a las familias y expulsándoles de su territorio.  Los invasores se encontraron al mando de Abraham Taguada Palma y preguntaron en todo momento por la madera incautada. Señalaron igualmente tener la autorización por parte de la base militar 324 de Valle de Esmeralda.

Recuperación del territorio Indígena de Meantari

Frente a esta amenaza, la C.N. Meantari recurrió una vez más a CARE, para que la organización hiciera los trámites y/o coordinaciones correspondientes ante las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, los diversos Ministerios y la Defensoría del Pueblo con el objetivo de apoyar en la recuperación del territorio de Meantari y el desalojo de los invasores. Es asi que mediante documento se solicitó a la PNP de Pangoa el auxilio para el ejercicio de la defensa posesoria extrajudicial de la C.N. Meantari cuya fecha límite de acuerdo a Ley era el 18.02.17. Es por ello, que CARE convocó a una reunión de emergencia el 14.02.17 a la PNP-Pangoa, Comando conjunto VRAEM, Defensoría del Pueblo, Ministerio Publico de Medio Ambiente y SERFOR en el cual se coordinó las acciones para la defensa posesoria en fecha 17 y 18 de febrero señalando el coronel Zorrilla (comisario de la comisaria de Pangoa) que se había dispuesto la entrada de 2 helicópteros con 50 sinchis y que comunicaron a la fiscalía de Satipo para que haga el acompañamiento, quedando pendiente que el comando conjunto del VRAEM vea la zona de aterrizaje.

Las Asháninkas de Meantari y los representantes de los Comités de Autodefensa no confiaron en las promesas de la PNP y las FF.AA. debido a las experiencias negativas que han tenido en el pasado, decidieron organizar su propio plan de intervención para el caso de que las fuerzas del orden no realizaran el lanzamiento.  Es así que se movilizaron los comandos Asháninkas de todo el río Ene hacia la comunidad de San Ene con el objetivo de organizar los grupos de apoyo para la defensa posesoria.

Durante el violento desalojo del 3 de febrero, el señor MICHAEL CAYLLAHUA CHUCHON, uno de los principales organizadores del desalojo, amenazó a los Asháninkas, advirtiéndoles que “sería mejor para ellos no intentaran regresar”, ya que ahora estarían ocupando el territorio y defendiéndolo con armas, y que en la parte baja de Meantari se encontrarían “otros 40 hombres bien armados y atrincherados”.

Los Comités de Autodefensa rodearon el territorio durante varios días logrando identificar dos puntos en los cuales se instalaron los invasores. Mientras que la invasión principal fue resguardado por aprox. 30 personas, tal como lo había advertido MICHAEL CAYLLAHUA, existía un segundo punto donde solamente se habían instalado 06 personas. En la noche del 14 al 15 de febrero, los Comités de Autodefensa decidieron formar un contingente que se acercara cuidadosamente al lugar menos resguardado. Los comandos salieron a las 10 p.m., caminando por medio del monte para no ser detectados por los invasores. Llegando a las 4 a.m. logrando sorprender a los invasores y a capturar su armamento. Gracias al efecto de sorpresa, nadie pretendió resistir y la acción pudo ser realizada de forma absolutamente pacífica; los comandos respetaron en todo momento la integridad física y moral de los invasores, permitiéndoles llevar consigo sus pertenencias para luego acompañarles hacia la C.N. San Ene.

El grupo llegó a San Ene a las 8 a.m. aprox. del día 15.02.17.  Las autoridades llamaron inmediatamente a  CARE, pidiendo al apoyo del área legal para la redacción del acta de la Asamblea General que se realizaría con presencia de los invasores ya que de acuerdo a sus costumbres la forma de solucionar sus conflictos es a través de su máxima autoridad (asamblea general). Sin embargo, los invasores señalaron desconocer el desalojo que había sufrido la comunidad y negaron su colaboración con los colonos armados que todavía se encontraban en el territorio de Meantari, debido a ese impasse, la asamblea se realizó en dos días (jueves y viernes) ya que por la lejanía del lugar la asesora legal de la organización llegó el día jueves, 16.02.17 a la 12p.m. aproximadamente.

Las autoridades de Meantari, San Ene y los Comités de Autodefensa a través de su máxima autoridad decidieron entregar los seis invasores al representante del Ministerio Publico que ingresaría el 18.02.17, para dejar constancia del buen trato que recibieron los invasores, y para que aquellos decidieran qué hacer con ellos.

En paralelo, el día 16.02.17 ingresaron un contingente de aprox. 30 militares, instalándose en las afueras de la comunidad San Ene. El grupo tenía la orden de acondicionar la zona de aterrizaje lo más próximo a la C.N. Meantari y sería un apoyo para la policía durante la realización del Derecho de la Defensa Posesoria Extrajudicial de la C.N. Meantari.

Los comandos seguían desconfiando del apoyo de la PNP y decidieron tomar sus propias medidas de seguridad. En la noche del viernes, 17 de febrero, un grupo de cinco comandos fue enviado para inspeccionar una vez más la zona tomada por los invasores, el grupo llegó a las 2 a.m. al lugar observando la presencia de aprox. 20 a 30 personas, fogatas y linternas (había movimiento) y se pudo evidenciar la presencia de colonos en dos trincheras que habían sido instalados. A las 3 a.m. un mensajero fue mandado de regreso a la C.N. San Ene para informar sobre la presencia de los invasores en la zona, mientras que el resto del grupo iba a esperar al ejército y al Comité de Autodefensa y el equipo técnico de CARE que vendrían en la mañana. El mensajero llegó aprox. 6 a.m. a San Ene, informando a los comandos, y luego reintegrándose al Comité de Autodefensa para retomar el camino hacia el punto de aterrizaje (que estaba a media hora de la C.N. Meantari).

El contingente de militares llegó a la zona de aterrizaje a las 5 a.m. procediendo a peinar la zona para garantizar la seguridad y a limpiar la zona de aterrizaje para que el área tenga todas las condiciones para el aterrizaje. Mientras que los comités de autodefensa y el equipo técnico de CARE llegaron a la zona de aterrizaje a las 8 a.m. El grupo de comandos que había inspeccionado la zona ya los estaba esperando y quienes reportaron que los invasores ya se habían retirado del territorio de la comunidad en la madrugada por otro camino que conecta con Alto Mantaro. Después de media hora, todo quedó listo y el Comité de Autodefensa y ejército esperaban ya solo la llegada de los helicópteros a las 9 de la mañana.

Aproximadamente a las 12:30 p.m., los comandos Asháninkas comenzaron a expresar su descontento. Estaban ya esperando cuatro horas y medio la llegada de los helicópteros en pleno sol, tal como había sido acordado con la PNP. Al consultar al teniente Pérez, quien era el encargado del contingente del ejército, por qué no llegaban los helicópteros, éste informó que las condiciones climáticas en la ciudad de Mazamari no permitirían el despegue de los helicópteros. Al mismo tiempo se encontró la presidenta Ruth Buendía y un equipo técnico de CARE en el aeródromo de Mazamari para acompañar a las policías en el vuelo hacia Meantari. Al consultar por qué no salían los helicópteros, indicaron que las condiciones climáticas en Meantari no permitían llegar a la zona. ¡Alguien no estaba diciendo la verdad!

Los Asháninkas de Meantari ya sentían que las fuerzas del orden al fin no iban apoyarlos. A la 1 p.m. decidieron realizar su Derecho de defensa Posesoria Extrajudicial con sus propias fuerzas. Los comandos Asháninkas se desplazaron, sin ayuda ni acompañamiento del ejército, al lugar de la invasión. Las trincheras construidas estaban abandonadas.

Al llegar al sitio, los comuneros de Meantari se encontraron con la sorpresa de que los invasores quemaron su casa comunal y destruyeron sus viviendas y chacras de café. Por encima de la chacra de café destruidas construyeron pequeñas chozas provisionales; con cuatro palos y unas calaminas. Solamente habían dejado las plantaciones de yuca y plátano, seguramente para usarlas para su propia alimentación.

En ejercicio de su derecho de Defensa Posesoria, los Asháninkas de Meantari empezaron a destruir las trincheras y chozas construidas ilegalmente en su territorio. En un lapso de aproximadamente media hora, los comandos limpiaron el territorio de Meantari de las pertenencias de los invasores, y luego se pusieron en marcha para regresar a la comunidad de San Ene.

Durante el camino de vuelta, los comuneros escucharon de pronto un helicóptero, este dió dos vueltas sobre la zona y regresó. Al consultar al teniente Pérez acerca del helicóptero, aquél indicó que era solamente un helicóptero del ejército que averiguaba la situación, y que en seguida estaría llegando el helicóptero de la policía para aterrizar.

El helicóptero de la policía realmente llegó. Sin embargo, nunca aterrizó.  Solo dio dos vueltas sobre la zona, al igual que el helicóptero del ejército. La policía había indicado a la presidenta de CARE, Ruth Buendía y al equipo técnico de CARE que se encontraron en el aeródromo de Mazamari, de que no había las condiciones de seguridad necesarias para un aterrizaje en la zona y que encima debían aterrizar en la C.N. San Ene y que las autoridades tenían que caminar 4 horas para llegar a Meantari. Sin posibilidades de comunicación con los comandos Asháninkas, la presidenta pidió que se realice la diligencia pero la PNP al insistir con la falta de seguridad se dispuso solo un sobrevuelo en la zona. Es decir, el teniente Pérez sabía que el helicóptero nunca iba a aterrizar, dando información falsa a nuestros comandos.

El  Comité de Autodefensa regresó a la comunidad, decepcionado por el abandono de las fuerzas policiales, pero optimistas y alegres por haber logrado recuperar el territorio de Meantari con sus propias fuerzas y de forma absolutamente pacífica.

Al regresar a la comunidad de San Ene, los comandos se toparon con otra sorpresa; los Comités de Autodefensa de la comunidad vecina, Yaviro, habían capturado en su territorio a cinco personas que se encontraron en camino hacia Meantari. Entre las personas se encontró MICHAEL CAYLLAHUA CHUCHON, otro de los promotores de la invasión. Los invasores indicaron que dirigían a Meantari para averiguar la situación de las seis personas que los comandos habían desalojados en la madrugada del 15 de febrero, y que se encontraban en la comunidad de San Ene. Todos los colonos son provenientes de Pichari.

En seguida, las autoridades organizaron una Asamblea General para coordinar lo que se iba hacer con los invasores. Aquellos se defendían, indicando que habían recibido la autorización por parte del Teniente Coronel del Ejército EDWIN PACHECO CORNEJO de la base 324 de Valle de Esmeralda. Mostraron los documentos de autorización con firma del Teniente Coronel mencionado. Luego intentaron relativizar el desalojo, indicando que “no fue tan violento” y que “nunca amenazaron que había  30 hombres atrincherados”.

Al final del interrogatorio, que duró varias horas, los invasores se comprometieron a abandonar la zona y nunca más volver al territorio de Meantari. La Asamblea terminó a aproximadamente 8 p.m. y no se podía ya trasladar a los invasores con el bote, ni tampoco dejarlo solos para que regresen, debido a que no existe camino, así que tenían que quedarse a pernoctar en la comunidad. El día siguiente, la comunidad organizó un bote y trasladó a todos los invasores hacia el CP Valle de Esmeralda, debido a que ni el fiscal ni ningún otro representante del Ministerio del Interior se hicieron presentes en la comunidad para que sean entregados los invasores – madereros ilegales.

La comunidad, el Comité de Autodefensa y la organización dejan constancia de que los invasores recibieron en todo momento un buen trato por parte de los Asháninkas; se les brindó cama, desayuno, almuerzo, cena, agua y mazato. En ningún momento fueron maltratados ni violentados sus derechos.

Aunque la recuperación del territorio de Meantari ha podido ser realizado exitosamente y de forma totalmente pacifista, quedan muchos asuntos no resueltos, y estamos lejos de dejar a salvo la integridad de la C.N. Meantari. La comunidad Meantari recibió su reconocimiento oficial por parte de la Dirección Regional de Agricultura de Junín el día 22 de febrero, lo que constituye un importante paso hacia la normalización de la situación. Sin embargo, los invasores han vuelto a amenazar a la comunidad. Corren rumores de que los colonos se estarían organizando para ingresar a la zona con más personas y con apoyo de los CAD´s de Pichari. Es por ello que los Asháninkas advirtieron en asamblea a los invasores que en caso un Asháninka de Meantari o San Ene, o un comando o un miembro de su organización CARE y/o equipo técnico, los 11 invasores – madereros ilegales encontrados en territorio de Meantari serán los únicos responsables, asimismo, los Asháninkas y su organización CARE invocan a las FF.AA. tomar acciones inmediatas para asegurar la seguridad de las familias de Meantari y que puedan retornar tranquilamente a su territorio.

Después de analizar el desarrollo de la actividad del sábado 18 de febrero, en la cual la comunidad ejerció su derecho a la Defensa Posesoria Extrajudicial, a CARE le quedan muchísimas dudas:

 

Si bien los Ashaninkas de la cuenca del Ene lograron recuperar el territorio indígena de Meantari, sin embargo los comuneros y comuneras de Meantari no regresan a su territorio por temor a que nuevamente los invasores – madereros ilegales vuelvan a despojarlos, es por ello, que CARE solicita la intervención inmediata de los militares para que brinden la seguridad en la zona.